
EL ANGEL QUE NOS PROTEGE EN TODOS NUESTROS CAMINOS
"Encontraremos la paz, Escucharemos a los ángeles y veremos el cielo centellear con diamantes."Anton Chekhov, 1897
"Encontraremos la paz, Escucharemos a los ángeles y veremos el cielo centellear con diamantes."Anton Chekhov, 1897
Félix Mendelssohn- Bartholdyhizo aparecer en su oración titulada "Elías"a diferentes ángeles que consolaban a diversos profetas. Muy conocido resultóprecisamente el cuarteto de ángeles, en el cual se dedicó a resaltar laspalabras del salmo 91 que aseguran que los ángeles logran penetrar loscorazones a través de esta música celestial: "Él ha encomendado su ángel ati para que te proteja en todos tus caminosy para que te lleve en sus manos y así puedas evitar tropezar con algunapiedra. " Al escuchar estas hermosas palabras nos sentimos nosotrostambié n protegidos y hasta como llevados por los brazos de un ángel protector.Esta es una música que cura y que nos acercaa Dios.
Estas palabras del salmo 91han penetrado en sus corazones de losfíeles desde siempre. En nuestros caminosmuchas son las piedras con las que tropezamoslastimá ndonos. Nos topamos con leones y dragones, agresiones enemigas, atmósferasy personas envenenadas que nos intentanlastimar. Podemos considerar estassituaciones que describe salmo como bastantearquetí picas. A menudo nos sentimos indefensos frente a las palabras de personas envidiosas que nos rodean. No nos podemos enfrentar a seres que nos absorben con sussobre-expectativ as y nos tienenacorralados. Pero el salmo nos asegura que todos somos capaces de vencer aterribles leones y dragones (Sal 91, 131) Cuandologramos conectarnos con el ángel en nosotros, ni leones ni víboras puedendañarnos. El ángel nos lleva a ese espacio en nosotros que no puede serlastimado por nadie, al lugar interior del silencio. Allí no puede accederningún león ni ninguna víbora.
Dos son las característicaspropi as del ángel que nos protege de tropezar con piedras en nuestro caminoy de temibles bestias. Él nos protege y nos lleva en sus manos. Protegernossignific a que está siempre atento a lo que nos suceda y vigila que nada malopueda ocurrimos aun cuando vamos distraídos por la vida. Que el ángel noslleve en sus manos significa que nos aleja de la tierra para que no tropecemosconstante mente con las piedras del camino. Nos lleva para que no corramospeligro con los distintos obstáculos. Noseleva además a otro nivel desde el cual podemos observar todo lo que sucede anuestro alrededor, y descubrir cuáles sonlos juegos que las personas intentan jugar con nosotros. En sus manos vamos aotro nivel sin importarnos más las pequeñeces de la rutina. Ya no tenemos contacto con elcamino polvoriento y pedregoso. Esto noslibra de la tuerza de los juegos de torturasen los que terminamos tan fácilmente involucrados.
No debemos tomar la imagen delángel protector de manera ingenua. No nosprotege de situaciones adversas en lascuales nos sobreexigen y nos lastiman.Tampoco impide que un niño sea rnaltratado
Pero así y todo en esas situaciones las heridas no sonla última palabra. Creo en el ángel que mora aun en ese niño maltratado,protegie ndo su lugar interior donde se encuentraDios e impidiendo que sea invadido de afuera. Creo en el ángel que lleva en susmanos al niño para que no se lastime con las muchas piedras que colocan laspersonas en su camino. A pesar de las diversas heridas, los niños poseen unespacio en su interior que permanece a salvo de todas las violencias externas.Este es para mí el ángel que lleva a un niño en sus manos.
Poresto cuando un adulto analiza en su terapia su vida, no sólo debe dedicarse areconocer los distintos leones y dragones por los cuales fue atacado desde suniñez, sino que debe encontrar también las marcas de los ángeles que lo hanacompañado e impedido que estas fieras lo devorasen. El ángel también seencuentra ahora con él y quizás lo ayude en el proceso de aceptar su propiavida. Quizás le ayude escuchar la obra de Juan Sebastián Bach cuando canta:
¡Angeles permanezcan a mi lado!
¡Guíenme por las dos orillas del río
Pero enséñenme siempre
Su grancanto sagrado
Para quepueda agradecerles esto!
¡Permanezcan,ángeles,
ángeles,permanezcan a
mi lado.
Estas palabras del salmo 91han penetrado en sus corazones de losfíeles desde siempre. En nuestros caminosmuchas son las piedras con las que tropezamoslastimá ndonos. Nos topamos con leones y dragones, agresiones enemigas, atmósferasy personas envenenadas que nos intentanlastimar. Podemos considerar estassituaciones que describe salmo como bastantearquetí picas. A menudo nos sentimos indefensos frente a las palabras de personas envidiosas que nos rodean. No nos podemos enfrentar a seres que nos absorben con sussobre-expectativ as y nos tienenacorralados. Pero el salmo nos asegura que todos somos capaces de vencer aterribles leones y dragones (Sal 91, 131) Cuandologramos conectarnos con el ángel en nosotros, ni leones ni víboras puedendañarnos. El ángel nos lleva a ese espacio en nosotros que no puede serlastimado por nadie, al lugar interior del silencio. Allí no puede accederningún león ni ninguna víbora.
Dos son las característicaspropi as del ángel que nos protege de tropezar con piedras en nuestro caminoy de temibles bestias. Él nos protege y nos lleva en sus manos. Protegernossignific a que está siempre atento a lo que nos suceda y vigila que nada malopueda ocurrimos aun cuando vamos distraídos por la vida. Que el ángel noslleve en sus manos significa que nos aleja de la tierra para que no tropecemosconstante mente con las piedras del camino. Nos lleva para que no corramospeligro con los distintos obstáculos. Noseleva además a otro nivel desde el cual podemos observar todo lo que sucede anuestro alrededor, y descubrir cuáles sonlos juegos que las personas intentan jugar con nosotros. En sus manos vamos aotro nivel sin importarnos más las pequeñeces de la rutina. Ya no tenemos contacto con elcamino polvoriento y pedregoso. Esto noslibra de la tuerza de los juegos de torturasen los que terminamos tan fácilmente involucrados.
No debemos tomar la imagen delángel protector de manera ingenua. No nosprotege de situaciones adversas en lascuales nos sobreexigen y nos lastiman.Tampoco impide que un niño sea rnaltratado
Pero así y todo en esas situaciones las heridas no sonla última palabra. Creo en el ángel que mora aun en ese niño maltratado,protegie ndo su lugar interior donde se encuentraDios e impidiendo que sea invadido de afuera. Creo en el ángel que lleva en susmanos al niño para que no se lastime con las muchas piedras que colocan laspersonas en su camino. A pesar de las diversas heridas, los niños poseen unespacio en su interior que permanece a salvo de todas las violencias externas.Este es para mí el ángel que lleva a un niño en sus manos.
Poresto cuando un adulto analiza en su terapia su vida, no sólo debe dedicarse areconocer los distintos leones y dragones por los cuales fue atacado desde suniñez, sino que debe encontrar también las marcas de los ángeles que lo hanacompañado e impedido que estas fieras lo devorasen. El ángel también seencuentra ahora con él y quizás lo ayude en el proceso de aceptar su propiavida. Quizás le ayude escuchar la obra de Juan Sebastián Bach cuando canta:
¡Angeles permanezcan a mi lado!
¡Guíenme por las dos orillas del río
Pero enséñenme siempre
Su grancanto sagrado
Para quepueda agradecerles esto!
¡Permanezcan,ángeles,
ángeles,permanezcan a
mi lado.
Fragmento del libro "Todos tenemos un Angel" de Anselm Grun
tomado de angeologia en linea..



